martes, 22 de septiembre de 2009

La obsesión de obsesionarse

Cuando no sé qué hacer, me obsesiono. En algún lugar entre mi depertar feliz con cachorro al lado y mi caminata al trabajo, me obsesiono. En algún punto entre mi satisfacción de vivir y mi clase de teatro, me obsesiono. Y si pasan muchos días tranquilos y me aqueja la sensación de que me falta algo, me acuerdo que me olvidé de obsesionarme.

Las mujeres nos obsesionamos con muchas cosas: nos obsesiona una linea de esmalte corrido, las calorías reales del sushi, chequear el mail cada 43 segundos, esperar el único mensaje de texto que no va a llegar nunca. Nos obsesiona la culpa de no ir al gimnasio, el viaje que no hicimos nunca, la mina que estuvo 3 minutos hace 14 años con nuestro novio, el llamado misterioso que vimos en el celular de nuestro marido y que nunca averiguamos de quién era. Nos obsesiona el pasado y el futuro.
Pero a un nivel más secreto, más profundo, nos obsesiona no obsesionarnos. Nos obsesiona olvidarnos por un segundo que dependemos de una lista de obsesiones para sentirnos tranquilas y completas, y soñamos con ser dignas y fuertes. Soñamos con trabajar de lo que queremos, la cantidad de horas que queremos, sin obsesionarnos con la culpa por nuestros hijos ni por la presión de nuestros jefes; soñamos con comer todo lo que nos entre, sin obsesionarnos por la bikini de enero; soñamos con estar con la persona correcta, sin obsesionarnos con la persona equivocada. Y soñamos tanto y con tanta fuerza, que nos obsesionamos de nuevo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

hola!! me gustaron mucho los dos ultimos, cada vez mas agudos!! estàn muy buenos!!
Zaino

Anónimo dijo...

ufff! llegó la primavera incluso para "la peor".... me alegro!
besos SOR

La Peor de Todas dijo...

Se anticipan chubascos y neblinas para la madrugada!! A prepararse que la calma antecede al huracán... jajaja!! Besos!

Anónimo dijo...

Jajaja! La famosa ansiedad femenina! Pero los hombres tambien tienen obsesiones, lo que pasa es que son menos verbales que las mujeres... Asi nos socializan de ninos: a la mujer le esta permitido expresar su neurosis, porque supuestamente somos neuroticas y obsesivas "por naturaleza". Al hombre, en cambio, no le esta permitido expresar sus obsesiones (no tanto)... Pero x dentro, la obsesion carcome(s/todo s/ temas laborales con los hombres, a quienes les cayo encima el rol social de proveedor economico principal --construido culturalmente, como todos los roles-En fin, es la simple opinion de La de OZ.

Peor de Todas dijo...

Es cierto, La de Oz, pero los hombres tienen la capacidad de no pensar en absolutamente nada durante mucho rato, mientras que nosotras, si no tenemos nada para hacer, siempre se nos ocurre una obsesión nueva para matar el tiempo, nomás! Es el tema de no dejar la cabeza quieta nunca jaja!

Rochitas dijo...

amé su listado de obsesiones.